¿Cómo funcionan? Las grabadoras de video digitales DVD no son meras copiadoras. Poseen un disco duro, o memoria de cache, que guarda la información mientras las capta de un dispositivo de emisión, comúnmente una TV. Los discos más grandes permiten dejar grabando el material para luego editar qué contenidos serán quemados. Este proceso, que puede ser simultáneo, facilita rebobinados, fijación de capítulos, elaboración de listas, etcétera.
¿Cuáles son las ventajas al grabar DVDs? Dependiendo del equipo, el DVD tiene una calidad superior de video y audio, el contenido puede separarse en episodios, no hay riesgo de "quedarse sin cinta" y mantiene la calidad en los consecutivos copiados (sin pérdida de generación). La copiadora no "mejora" las imágenes que recibe: si la señal de entrada es mala, el DVD también lo será. Tampoco pueden copiarse sonidos DTS o Dolby Digital, porque las entradas de audio son analógicas.
¿Qué formato soportan? Los primeros formatos de grabación fueron DVD-RAM y DVD-R. Las unidades del 2006 en adelante soportan: DVD-RW, DVD+R, DVD+RW, y DVD+R DL. No obstante, hay que pensar dónde veremos el material, porque su funcionamiento no está garantizado en todos los reproductores. También importan los formatos de compresión (MPEG, DIVX*)
¿Qué pueden grabar? Depende de los "inputs". Una buena máquina contiene entradas I/D de audio, CVBS, DV (IEEE1394, Firewire), S-video y USB. Si cuenta con estas pueden grabar música desde el reproductor de MP3, fotos y video desde la cámara, cintas VHS viejas, partidos en vivo y los almuerzos de Mirtha desde la TV.
También es necesario chequear qué norma, sean estas NTSC, PAL M o PAL N, pensando en la futura reproducción. Si el usuario optase por grabar HD-TV la calidad no es de alta definición. Las tecnologías de mayor rango aptas para HD-TV son el Blue-Ray y el HD-DVD.
Un excelente ejemplo disponible en Argentina es la Philips DVDR3455H que cuesta alrededor de 1.300 pesos.