Hacé tu consulta haciendo click
aquí o por correo, a:
REVISTA HOMBRE, Sección
Doctora H, Editorial Perfil,
Chacabuco 253, 3er piso (C1069AAE)
Autor: Henry
Comentario recibido: 2007-09-01 00:00:00
Amores perros
Querida amiga: Cuando tenía 15 años y sexualmente me sentía definido por las chicas me pasó algo que cambió mi vida. Estaba solo en casa y con un perro criollo bastante grande como un ovejero, que estaba muy tranquilo lamiendo su pene rosado brillante. Cuando lo vi no sé qué entró en mí, lo metí al baño conmigo me quite el short y me puse en cuatro. Al principio siguió en lo suyo pero luego comenzó a lamer mi culo y llegó a tal velocidad que me hizo acabar porque su lengua también llegaba a mis bolas y pene. Cuando me quise acordar se estaba subiendo en mi y procuraba penetrarme, cosa que hizo. El tiempo pasó, me casé pero no dejé de practicar zoofilia. Una noche mi mujer me sorprendió abotonado con un perro, al principio se recalentó y quería dejar todo pero luego conversamos y arreglamos no interferir en los gustos sexuales del otro. Hoy tengo sexo con minas, tipos y no he dejado mi amor por los animales. Cuando mi mujer me lo permite le hago sexo oral a ella y al compañero que traiga. No permite que quien la penetre a ella me penetre a mi, aunque a escondidas cuando ella se va a duchar alguno me ha partido al medio. Mi pregunta es: ¿estoy mal?, ¿soy pervertido? Yo no me siento mal con nada de lo que hago. Es más: siempre trato de experimentar. Besos y gracias.

Respuesta: Tu experiencia sobre la zoofilia habla de un tipo de perversión, pero obviamente eso no implica que no disfrutes de otro tipo de modalidades sexuales. Todas ellas causan distintos tipos de placer sexual. Los sexólogos modificamos conductas atípicas cundo éstas causan cierto descontento y displacer en el individuo, sea porque su conducta lo empiece a mortificar al punto de que le provoque síntomas, sea exacerbada la compulsión o lo aísle del medio. En tú caso específico tus preferencias son claras y no están provocando un estado de angustia en tu vida cotidiana, ni por ahora en el resto de los vínculos. Así que si esto es una elección aceptada por vos, disfrutala hasta que te dé el cuerpo.
Autor: Rubén Godoy
Comentario recibido: 2007-09-01 00:00:00
Puerta Acatraz
Mi novia tiene una fantasía y tengo una incertidumbre. Insiste en introducirme el dedo en el ano cuando hacemos el amor y de esa manera hacerme eyacular por un método llamado ordeñe de próstata, que según ella dice, es una experiencia increíble. Yo la verdad no me animo porque me parece poco masculino. ¿Qué sabe acerca del tema y qué me recomendás?

Respuesta: La fantasía es de verdad prometedora, imaginate que con el masaje prostático el varón puede llegar al orgasmo rápidamente. Muchos hombres asocian esta modalidad con una inclinación homosexual. Mi sugerencia es que si no tenés temores al respecto sobre tus gustos, pruebes para ver sí tus sensaciones se intensifican, de lo contrario sólo fue una experiencia.
Autor: Diego G.
Comentario recibido: 2007-09-01 00:00:00
Peligro de gol
Hace más de 5 años que estoy de novio y no nos gusta usar preservativos ni anticonceptivos. Pero sí nos gusta tener relaciones hasta el final. Dos días después de que le pasó el período, ella me propuso que acabara adentro suyo y me dijo que sería seguro. ¿Esto es verdad? ¿Y en qué otros días es seguro que acabe adentro suyo sin riesgo de embarazo? Gracias!!!

Respuesta: Si le seguís los consejos a tu novia te estarías exponiendo a un alto riesgo de embarazo. Si bien cada mujer tiene un ciclo de ovulación particular es una fecha sumamente riesgosa. Te recomiendo el método de Billings que es un indicador de los días más fértiles, tomando la temperatura del cuerpo ya sea en forma inguinal o por el ano y verificando si hay un leve aumento.
Autor: Christian Galinovich
Comentario recibido: 2007-09-01 00:00:00
Salto en alto
Mi consulta es bastante específica, ya que mi novia y yo somos muy altos: yo mido más de dos metros y mi novia aproximadamente 1,90. Cuando estamos haciéndolo no puedo llegar hasta el fondo. Creo que el inconveniente está en que somos bastante pesados y mi pene es demasiado pequeño. ¿Tendrá solución?, ¿es el tamaño o es otro el problema? Desde ya muchas gracias.

Respuesta: La solución está en las posiciones, hay que ir intercambiándolas. Por ejemplo:
1-Mientras ella está boca abajo, te acercás para que apoye sus rodillas y colocás cada una de sus piernas a la altura de su cintura.
2- Que se posicione con la espalda sobre la cama y que sostenga las rodillas cerca de sus orejas. Vos tenés que colocarte sobre ella como en el estilo de misionero.
3-Asumir el “estilo perrito”, pero formar un arco en su espalda, para que sobresalgan las nalgas tanto como ella pueda. También se puede tratar de colocar de costado y poner una de sus piernas mientras vos la sostenes contra su muslo o su cadera.
4-Mientras estás recostado, mantenela arriba tuyo e inclinala hacia vos con tus piernas. Ella puede sentarse totalmente derecho o inclinarse hacia adelante y apoyarse sobre ambas manos.
Poné en juego tu imaginación ¡ya!
Autor: Micaela Suez
Comentario recibido: 2007-08-01 09:00:00
Bombero amigo
Doc: El otro día estaba hablando con una amiga mía que es lesbiana, aunque yo no lo soy. Ella asegura que nunca estaría, sexualmente hablando, con un hombre. Y cuando tocamos el tema del "sexo sucio" ella dijo que si lo haría, lo que me excitó bastante. Lo que estoy segura es que ella no quiere que pase nada entre nosotras y le molesta cuando le pregunto si quisiera que probemos. Lo que yo quiero es poder hacerle sexo oral, aunque al mismo tiempo me preocupo por lo que pueda pasar con nuestra amistad. La verdad, no sé que hacer. ¿Qué me recomienda?, ¿puede ayudarme?.

Respuesta: Aparentemente la definición sexual de tu amiga te atrae, quizás como una curiosidad. No sé que pudiera pasar con la amistad, parecería que en realidad estás expresando un temor de que te guste la incursión nueva y manifestás la preocupación de no poder volver de esa elección de objeto amoroso. Pero es lógico que te preocupen los deseos que estás sintiendo y si debés seguir adelante o no. La decisión es únicamente tuya, si tus deseos son incontrolables y necesitas reconfirmar tu sexualidad de esta manera puedes abiertamente plantearle tus dudas al respecto dejando en claro tus temores. Lo que no puedes hacer es esperar que ella sienta lo mismo y ejercer presión sobre su decisión, sola te dará señales de lo que desea y si es capaz de experimentar.